
Formarse y adquirir conocimientos a nivel profesional en la música es la meta que los jóvenes que llegan al Conservatorio Nacional de Música quieren cumplir, sin embargo ese propósito se les hace difÃcil por las malas condiciones en las que se encuentra el lugar.
Cubetas para las filtraciones, aulas con plafones muy deteriorados, son de las pocas cosas que mencionó en una entrevista , Samuel Esteban Peña Valdez, estudiante de término del Conservatorio, quien además expresó su pesar por la situación que atraviesa el lugar donde se forman los jóvenes músicos del paÃs.
“Ha sido un deterioro progresivo ante los ojos de todo el mundo, de las autoridades, polÃticos, de todo el que está alrededor. Ya la sala no está apta si quisiera para entrar y caminar. Es un apena que por negligencia polÃtica haya llegado a ese estado”, dijo.
Sin embargo, todavÃa queda un cuerpo docente, una directora y estudiantes que tienen el deseo de seguir enseñando y aprendiendo, y que entienden que como casa de estudio superior en música, el Conservatorio es el número uno.
Peña Valdez agregó que todo este deterioro “empezó desde la construcción del anfiteatro Nuryn Sanlley.
La disputa en que primero serÃa parte del Conservatorio y ahora es del Ayuntamiento del Distrito Nacional. Se nos prometió un anfiteatro y nunca nos han dicho ‘tengan’, si no que todo ha sido para espectáculos privados.
Eso deja ver el poco apoyo que se le da al arte dominicano y sus talentos”.
Eso deja ver el poco apoyo que se le da al arte dominicano y sus talentos”.
Añadiendo que los últimos conciertos que realizaron los estudiantes se hicieron en los pasillos y ya ni esos están en las condiciones para utilizarlos.
El músico, que posee una voz barÃtono, empezó a estudiar música y canto a los 23 años en el Conservatorio Nacional de Música, pero además es actor. Desde siempre le ha gustado cantar y actuar, razón por la que siempre participó en actividades de la Iglesia y el colegio.
Peña ha sido nominado dos veces a Premio Soberano, una en el 2015 en la categorÃa de Productor de Teatro por “Iremos a Verona” y en esta pasada edición 2016 estuvo nominado como cantante lÃrico.
Sin haber visualizado la música como profesión, Samuel Esteban dice que se ha llegado a convertirse en su todo.
“Siento que cuando canto me elevo. La música despierta en mà todo lo que quizás en la vida cotidiana no tengo.
“Siento que cuando canto me elevo. La música despierta en mà todo lo que quizás en la vida cotidiana no tengo.
Puede despertar el fuego, la ternura, la pasión, es maravillosa”,explicó a LD.
